Los caminos a la ciudad de Basilea (1530)

  Según Juan Calvino Miguel Servet estaba en Basilea con Ecolampadio en octubre de 1530.  No tenemos pruebas de ello directas, pero parece muy compatible con su trayectoria, y con documentos que conocemos uno meses después.  Por tanto es una información con mucha solidez. Ahora bien, ¿cómo llegó Miguel Servet a Basilea? No está claro en absoluto. Y así, llegados a este punto  ya no sólo es que no tengamos documentos in situ de esta etapa en la vida del maestre Miguel Serveto alias Revés, sino que el número de informaciones contradictorias o confusas  aumenta en número, y parece pertinente presentarlas como dos alternativas con sus respectivos indicios. Posteriormente comentaremos  qué itinerario se nos torna más razonable. La primera alternativa brota principalmente de sus declaraciones en el Juicio de Viena del Delfinado, y la segunda en gran medida de sus declaraciones en el Juicio de Ginebra

 

I. Miguel Servet permaneció  -o se unió- al séquito imperial, y viajó  con dicho séquito por Alemania, asistiendo a  la dieta de Augsburgo, y así llegó a Basilea.

 I.I. Para considerar este itinerario se toma en cuenta en primer lugar el recorrido del séquito imperial, con su visita a Augsburgo para reconciliar ideas entre católicos y protestantes,   ideas que el heterodoxo Miguel Servet estaría muy interesado en escuchar. Y pudiera ser coherente con que al parecer conocía al hebraísta y teólogo Melanchthon, pues en Servet en su obra herética de 1553, se dirige a él con su nombre de pila, y con cierta familiaridad.

I.II. Este itinerario  es asimismo bastante razonable debido a las declaraciones de Miguel Servet asegurando en Viena del Delfinado que había entrado al servicio de Juan Quintana cuando tenía 14 años, y que había viajado a Bolonia con dicho  séquito, y asistido en dicha ciudad a la coronación imperial (episodio que nos consta que es verdad, por sus escritos) y que después había seguido con el séquito un año viajando por Alemania, hasta que había muerto Quintana,  y se quedó sin maestro.

    De ser este su itinerario, Miguel habría partido con el séquito el 22 de marzo de 1530,  acompañado al dr. Juan Quintana hasta la ciudad de Mantua, ciudad donde se nombró a Quintana Confesor del Emperador. Abandonando la ciudad el 18 de abril,  pasaron por Trento, y permanecieron en Innsbruck por un mes. De ahí fueron a Augsburgo, donde el 25 de junio Melanchthon, como representante de Lutero,  presentó su propuesta para armonizar las ideas de los reformados y católicos, principalmente la comunión de fieles. Esta propuesta fue arbitrada por varios príncipes alemanes y sus consejeros, y  varios teólogos luteranos y católicos. Quintana, como teólogo imperial, debía de estar cerca, y con él, su supuesto ayudante/siervo/secretario, Servet, según dichas declaraciones de Servet en el referido juicio inquisitorial.  Al final las posturas intransigentes de Lutero y el Papa dieron al traste con las expectativas, pero aun con todo, el séquito permaneció en la ciudad hasta noviembre. Algunos autores piensan que durante estos meses cercanos a octubre de 1530, quizá por influencia de Melanchthon u otros reformados que atendieron dicha Dieta,  Servet pudo llegar a Basilea, a casa del hebraísta Ecolampadio.

Pero este relato presenta problemas:

I.I. Miguel Serveto alias Revés no aparece en la Dieta de Augsburgo. Siendo ese el nombre que usaba, si asistió,  ¿por qué no aparece?

I.II.  Sólo se obtiene el año en Alemania  que declara Servet en dicho juicio si se considera su estancia  posterior en la ciudad de Haguenau, y parte de su estancia en Basilea, como  ciudad perteneciente a la Confederación Helvética pero de habla alemana. Puede ser que se refiriera a  ese periodo, pero no deja de ser una conclusión arbitraria. Los nuevos documentos demuestran que Servet desorbitó su relación con  Juan de Quintana. Allá donde miremos, sus declaraciones hacen aguas en este aspecto: si buscamos influencias en su educación universitaria, no encontramos a Quintana; si buscamos  que Miguel conste en la corte, donde está Quintana, no aparece; si lo buscamos en el séquito en el que va Quintana, no lo vemos, y tampoco en dicha dieta, en la cual está Quintana, como hemos recordado un poco más arriba. Y vemos que Quintana  abandona Alemania después de que Servet se vaya de esas tierras en 1532, y el dicho doctor Quintana no muere hasta noviembre de 1534, cuando Servet ya estaba en París. En conclusión, su declaración diciendo que estuvo un año en Alemania pudiera ser el intento de presentar una biografía   unida a Quintana, cuando puede que en realidad su estancia en ese país fuese más corta, procedimiento que Servet parece que utilizó para hacer al mismo teólogo conservador la causa de que visitase Bolonia, y además, por elementos omitidos en sus declaraciones, de parte de su educación y preparación.  

 

II. Miguel Servet no viajó con el séquito, sino que llegó a  Basilea desde Lión, a través de Ginebra. El relato del Juicio de  Ginebra.

II.I. Nos consta que es cierto que había estado  en Toulouse

II.II. Desde el primer documento que tenemos de Servet, en su vida fuera de España -en Basilea en 1531- Servet ya menciona Lyon, luego parece que tiene sentido que ya hubiese residido en dicha ciudad antes de ir a Basilea.                                                                   

II.III. Un análisis más pormenorizado de su importante relación con el impresor  Conrad Roesch de Basilea, sugiere que Servet ya conocía al cuñado de este, el impresor lionés Gaspard Trechsel,  y por tanto viajó a Basilea desde Lyon. Los indicios de que Servet pudo trabajar con Trechsel en fechas cercanas a  1530 están en los ecos de las futuras series de Biblias de las que luego Servet será editor, con el mismo impresor y otros de sus socios y amigos. Para un estudio sobre dichas series de Biblias e recomendamos leer la tesis Miguel Servet y los impresores lioneses del s. XVI (2017) de González Echeverría. Ahí también se presta atención a lo significativo que es Roesch, pues fue este impresor el que posibilitó la impresión de las dos primeras – y heréticas- obras de Servet, a través de sus contactos   con el impresor Setzner de Haguenau.

II.IV. En base a los nuevos documentos de Servet en España, este itinerario presenta  una línea más coherente con su heterodoxia, asunto en el que profundizamos en nuestra sección que habla de Juan Quintana.

  No vemos ningún gran problema  o incompatibilidad con este relato, excepto la omisión de elementos. Algunos autores han  opinado que este viaje podría resultar peligroso para un joven inexperto, o sin contactos. Pero los nuevos documentos demuestran que ya era una persona muy preparada,  con estudios muy avanzados, y posiblemente con importantes conexiones.

  De hecho, otros nuevos documentos parecen apuntar a un relato más parecido a este segundo itinerario.  Aun así, vaya por delante que en realidad no tenemos documentos que presenten ninguno de los itinerarios como imposible.  Y la verdad de lo ocurrido puede estar en cualquiera de los dos presentados anteriormente, o en alguna de las muchas variantes posibles que combinen elementos de ambas.  Para nosotros, la que más sentido tiene es la que comentaremos a continuación.   

Un itinerario complatible con  todos los datos: estancias en Toulouse,  viaje a Bolonia, vuelta a Toulouse, Lión, Ginebra, y Basilea.

Para empezar ya vimos cómo se educó Servet  en Artes e ideas erasmistas sin pasar por la corte del rey,  donde estaba Quintana, quien por cierto no era erasmista. Asimismo, otros documentos relacionados con el defensor de Servet -el mercader Juan de la Mata- explican cómo pudo llegar Servet después de ser expulsado del Estudio de Zaragoza -y defendido por La Mata- al Estudio de Toulouse, por los importantes negocios de La Mata, y sobre todo por los de su mujer, con la ciudad de Toulouse. Desde aquí, Servet   fácilmente podría haber sido invitado por el maestre Pedro Carnicer, personaje en contacto con erasmistas, compañero de estudios, y colega docente de maestre Miguel Serveto en el Estudio de Zaragoza, y pudo por tanto Servet ir a visitar Bolonia al Colegio de España en 1530, del cual era rector Pedro Carnicer quizá incluso es posible que hubiese de por medio alguna actividad académica. O quizás, Quintana pudo tener algo que ver también, quizás planeando la cooperación de Servet para los asuntos que tenía que tratar un poco después con los protestantes. El caso es que Servet podría haber llegado a Bolonia sin el séquito,  y ya no tan unido en absoluto a la fe católica, sino por influencia de progresistas como Carnicer, o por reconciliar ideas protestantes. Ahí, Servet habría visto la coronación, con un estilo de cristiandad que ya no le convencía, y habría vuelto a Toulouse sabiendo que el séquito se dirigía a Alemania, pero no fue con ellos.

   Servet pudo llegar de Toulouse  a Lyon por los contactos de su hermano Nicolás de Villanueva -sí, aquí usamos los documentos de la teoría de su origen en Cascante-  que ya mantenía negocios con el impresor Gaspar Trechsel al menos desde enero de ese mismo año de 1530. Desde ahí, Servet tenía un contacto privilegiado para llegar a Basilea, sin tener que  viajar con un séquito en que no se le conocía, en Dietas en las que no consta. A través del cuñado de Trechsel, Conrad Roesch, podría haber llegado Servet directamente a Basilea, y por recomendación o  influencia de pensadores como por ejemplo Erasmo, o más posiblemente de personas cercanas a él, podría haber llegado a casa del hebraísta de Erasmo, el luterano Ecolampadio. Recuérdese que Trechsel era uno de los mayores exportadores de obras de Erasmo a España,  y que la relación anteriormente armoniosa entre Erasmo y su hebraísta Ecolampadio se había terminado hacía años, pero sus respectivos círculos estaban todavía cerca el uno del otro. Allí, al menos desde octubre de 1530, el maestre Miguel Serveto alias Revés residió con Ecolampadio, mientras que Quintana estaba todavía en Alemania.                                           

   Este relato implica que mucho de lo que  Servet declaró sobre su contacto con Quintana estaba  muy desorbitado, así como su influencia católica a partir de  1529. Lo que está es bastante claro es que   Servet llegó a Basilea no más tarde del 25 de octubre de 1530. De  su estancia en dicha ciudad trata la siguiente sección.

 

Bibliografía consultable


  • (2011) F. J. González Echeverría, El amor a la Verdad. Vida y obra de Miguel Servet,  Navarro y Navarro, Zaragoza, col. Gobierno de Navarra, Departamento de Relaciones Institucionales y de Educación del  Gobierno de Navarra.
  • (2017) F. J. González Echeverría, Miguel Servet y  los impresores lioneses del siglo XVI, tesis doctoral,  Universidad Nacional de Educación a Distancia. Calificación, Sobresaliente cum laude. Directores D. Carlos Martínez Shaw, catedrático de Historia Moderna UNED Madrid y D. Luis Jesús Fernández Rodríguez, doctor en Medicina, director de la UNED de Tudela.
  • (2017) M. González Ancín & O. Towns (2017), Miguel Servet en España (1506-1527). Edición ampliada,Tudela,  Imprenta Castilla.
  • (1989) J. Barón Fernández, Miguel Servet. Su vida y su obra, Austral, Madrid.
  • (1953) Ronald Bainton, Michel Servet. Hérétique et Martyr, (1553-1953), Ed. Droz, Genève.
  • (2004) J. Goyanes, Exposición detallada de los dos procesos seguidos a Miguel Serveto. Anexo II en Miguel Serveto o Miguel de Villanueva (2004). Conmemoración del 450 aniversario de la muerte de Miguel Servet, 1553, VV. AA. Pamplona, Gobierno de Navarra, (varios autores)