La primera estancia en París (1532/1533?-1534)

 

  Abandonado Basilea, y si creemos en parte de sus declaraciones en el Juicio de Viena del Delfinado, Miguel Servet llegó a la ciudad de París.  En dicho juicio Miguel Servet refirió que había estado en el Colegio de Calvi, de  dicha capital.    Poco podemos saber con seguridad de la vida de Miguel Servet en este colegio al margen de l que conocemos sobre otros colegios parisinos donde los estudiantes tenían una vida muy dura, de constantes lecciones desde horas intempestivas, con apenas descansos,  con castigos muy severos, y con una escasa alimentación, durante jornadas aproximadas de 15 horas.  

  La capital parisina bullía con  millares de estudiantes, y el rey Francisco, quien primeramente había acogido ideas reformistas  de Lutero, y de otros como Lefevre d’ Etaples, o Guillaume Farel y su grupo reformista de Meaux, tratando una religiosidad más directa con Dios,  y una predicación más fiel a la de Cristo, posteriormente comenzó a mudar su posición tolerante, principalmente a partir de finales de 1533, cuando  el rector de la Universidad, Nicolás Cop dio un discurso inaugural -algunos autores refieren que sugerido por el jóven Juan Calvino- en favor de algunos aspectos erasmistas y luteranos. Esto sumado a  episodios relativos a carteles que denunciaban la misa del Papa, -y con las obras de Erasmo ya prohibidas a partir de entonces- resultó en que el rey concediese permiso al Parlamento para considerar Lesa Majestad la ayuda a los reformados, que  dirigiese a la Corte y motivase a la Facultad de Teología contra el grupo de Meux, y en general contra los reformistas y disidentes, percibiendo que el discurso e influencia de estos comenzaba a amenazar su control monárquico. Así, se les traspasaba la lengua a los sospechosos de ser luteranos, a muchos estudiantes y nobles que acabaron en la hoguera. Ante esta situación, tuvieron que huír tanto Nicolás Cop como Calvino, el primero a Basilea, y el segundo a Angulema, disfrazado. Unos años después Calvino se desplazaría a Basilea bajo el pseudónimo Lucianus, y posteriormente a Ferrara como Charles d’Espeville,  conocido pseudónimo que mantendría durante su intercambio epistolar con Servet.

    Según declaraciones de Calvino, y luego repetidas por Beza, el futuro autor de los Institutos de la Religión Cristiana había concertado hacia 1534 una cita con Servet. Calvino  en dichas declaraciones echó en cara que Servet no se había presentado a la cita,  mientras que Calvino sí, aún a riesgo de su integridad personal. Lo cierto es que en el Juicio de Viena del Delfinado Servet afirmará que el intercambio epistolar de 1546 con Calvino  se inició “sin conocerlo”, lo cual suena a que la presunta cita, puede que no fuese cierta. Además, si algo es Servet es valiente, y más cuando no se le perseguía todavía en Francia. Si los lectores quieren saber nuestra opinión,  no nos fiamos de esta información, que sólo es dada por Calvino, y repetido por su seguidor, y parece un instrumento con el que atacar la valentía de Servet, una vez ya muerto este. Creemos que es perfectamente posible que ni se conociesen,  que el contacto se estableciera epistolarmente en 1546, y que sólo después del Juicio de Viena del Delfinado, en función de las declaraciones de Servet, fuese cuando Calvino conociese de la presencia de Servet en París en los años 1533-1534.

   Algunos autores creen que durante este periodo en París,  pudo Servet conocer al humanista y profesor Maturín Cordier, del que luego Servet traduciría varias obras al español,  y que posteriormente formaría parte de los círculos de Calvino. Si trabajaba Miguel Servet como corrector de imprenta en París por estos años, es posible que también conociese al impresor Robert Estienne, a través de sus contactos de impresores en Basilea y Haguenau.  Robert Estiene, era el hijastro del impresor donde Servet imprimiría unos años después su Explicación universal de los Jarabes, el famoso Simon des Colines, y hacia esto parece apuntar que Servet mencionara tanto a Cordier como a Estiene en algunas de sus obras españolas posteriores. Con la situación tan tensa en París, aunque no perseguido como Calvino, Servet se desplazó a la gran ciudad de la imprenta, Lyon, y se uniría a su círculo de correctores.

 

Bibliografía consultable


  • (2011) F. J. González Echeverría, El amor a la Verdad. Vida y obra de Miguel Servet,  Navarro y Navarro, Zaragoza, col. Gobierno de Navarra, Departamento de Relaciones Institucionales y de Educación del  Gobierno de Navarra.
  • (2017) F. J. González Echeverría, Miguel Servet y  los impresores lioneses del siglo XVI, tesis doctoral,  Universidad Nacional de Educación a Distancia. Calificación, Sobresaliente cum laude. Directores D. Carlos Martínez Shaw, catedrático de Historia Moderna UNED Madrid y D. Luis Jesús Fernández Rodríguez, doctor en Medicina, director de la UNED de Tudela.
  • (2017) M. González Ancín & O. Towns (2017), Miguel Servet en España (1506-1527). Edición ampliada,Tudela,  Imprenta Castilla.
  • (1989) J. Barón Fernández, Miguel Servet. Su vida y su obra, Austral, Madrid.
  • (1953) Ronald Bainton, Michel Servet. Hérétique et Martyr, (1553-1953), Ed. Droz, Genève.
  • (2004) J. Goyanes, Exposición detallada de los dos procesos seguidos a Miguel Serveto. Anexo II en Miguel Serveto o Miguel de Villanueva (2004). Conmemoración del 450 aniversario de la muerte de Miguel Servet, 1553, VV. AA. Pamplona, Gobierno de Navarra, (varios autores)