(1549) Librito sobre la construcción de las ocho partes de la oración

Después de encontrar la obra Los retratos o tablas de las historias del Testamento Viejo de 1543, González Echeverría guiado por las declaraciones de Jean Frellon  a la Inquisición francesa de que Miguel Servet le había traducido una gramática latina al español,  comprobó las traducciones españolas obras gramaticales latinas, de la imprenta de Frellon. Una de ellas, fue la anónima publicada en 1549, la edición de un tratado gramátical  que había sido revisada por Erasmo, y  editada por Ranvier siete años atrás.  Al igual que todas las  otras obras gramaticales de Servet, el objetivo fue   la enseñanza del latín a niños  españoles. 


Servetus Octo orationis 1549 Frellon cover

 

De octo Orationis partium Constructione Libellus, cum commentariis Inuij Rabirij et Hispanicca Interpretatione. Lvgduni, Apud Ioannem Frellonium, 1549 (1549, Lyon,  Jean Frellon).

 

 


 

   En el origen de la historia de esta obra, está la labor de John Colet para la enseñanza del latín y griego a los niños,  y la de William Lilly, también inglés, que realizó una sintaxis latina con reglas, que fue ampliada por consejo de Colet, y posteriormente revisada por Erasmo de Rotterdam.  Esta obra fue publicada en 1534 bajo el título Rudimenta Grammatices. En 1542 -dos años antes de que se publicase de una manera ya  más acabada- el rey Enrique VIII la convirtió en la única obra de gramática latina autorizada en el reino, y las revisiones de la misma se mantuvieron vigentes  durante siglos. En Francia, esta obra de temática variada, fue editada al francés por Junien Ranvier, en 1542, en la imprenta del relevante impresor lionés Gryphius, y es esta edición la que seguirá Servet. Las primeras ediciones, sin embargo, fueron  llevadas a cabo por Robert Estienne, del cual había sido corrector Ranvier. Ranvier al final se enemistó con uno de los amigos de Estienne, Juan Calvino. Esto, unido al hecho de que todos eran coetáneos, y que Servet publicó en la imprenta del padrastro de  Robert Estienne su Explicación universal de los jarabes, como hemos visto,  hace muy posible que los conociese a todos, al igual que al gramático Cordier. 

    En cualquier caso, esta obra Librito sobre la construcción de las ocho partes de la oración -y  que tenía una importancia tremenda en la educación de los niños ingleses-   con comentarios de Junien Ranvier y traducción española, apareció en 1549 en el taller de Jean Frellon, con su hermano ya fallecido, y con letras capitales en cada capítulo. ¿Quién la vertió al español? Evidentemente quien Jean Frellon aseguró que le había traducido una  gramática latina al castellano, su gran amigo español, el maestre Miguel de Villanueva. 

   La obra comienza con un prólogo anónimo:

“Saludo al lector español:

 John Colet había dirigido la “Obrita sobre la construcción” de William Lily, o mejor de Erasmo, y la publicó con sus vocablos ingleses; unánimemente lo aprobaron todos los de la Academia Francesa. A la cual, en seguida, Junien Ranvier añadió comentarios, con algunas traducciones francesas de las locuciones latinas, asunto que también, para preparar y ejercitarse, en opinión de todos los sabios era especialmente útil, para los niños. De aquí nuestros pensamientos de realizar una obra agradable para los españoles, en donde colocamos las traducciones españolas donde otros pusieron las inglesas o francesas. Ante todo preparamos ese objetivo, y además resaltamos la fuerza de la construcción del verbo latino en la misma lengua española. En cuanto a ello, soy más feliz, en todo, que el inglés o francés. Y lo conseguimos, ya que la dicción española está más cercana a la latina. Que, si no me engaño, no es nuestra obra insignificante,y si tú, lector español, una vez la aprobases, nos volveríamos más dispuestos a realizar otra forja para los españoles. ¡Adiós!”  

   En él queda claro que el maestre Miguel de Villanueva está siguiendo a  los mayores gramáticos ingleses, con sus citas a Colet, Lily y Erasmo,  y también a comentaristas franceses como Ranvier. Y como ya hemos visto,  el último párrafo es idéntico al que aparecía en el prólogo de los Dísticos morales de Catón, impreso en el mismo taller en 1543.  Respecto a las razones para no firmarla, como siempre, remitimos al brutal proceso que se siguió contra él en la Universidad de París, tratando de matarlo.  Pero en este caso, también se sumaba el hecho de que esta obra estaba muy cerca de Robert Estienne y otros valedores de Calvino, con el que Servet ya había entrado en contacto epistolar, y por el otro lado de las autoridades españolas, que perseguían tales  traducciones, por citarse a Lilly, Colet o Erasmo. A este prefacio anónimo le siguen otros: el de Ranvier de 1534, el de Colet para Lilly de 1521, y el de Erasmo de Basilea de 1515.   

    Esta es sin duda el más gramatical de todos los trabajos que conforman la Obra Española de Miguel Servet, y puede que el más complejo, aunque también presenta el mayor número de erratas, quizá por falta de tiempo. Es  una obra muy efectiva, en la que los alumnitos -aparte de conocer autores clásicos- podían entrenarse sin apenas esfuerzo, al leer los ejemplos gramaticales, un estilo que se mantuvo durante muchos siglos para aprender idiomas.  

   En esta obra,  Miguel sólo vierte al español el latín que figura vertido en las versiones francesas, no en nuevas secciones. La exhaustividad de este trabajo es muy grande,  desglosándose las oraciones en ocho partes (verbo, participio,nombre, pronombre, adverbio, conjunción, preposición e interjección) que se subdividen en otras partes, ya sean breves capítulos como los  que tratan sobre los participios (hechos nombres, en la composición, etc.), o en largos como el de la Construcción del verbo, con los genitivos (Apéndice, Excepción, De Estimación, Devender, etc). Cada uno de los dichos capítulos se encuentran  los modismos y locuciones latinas, de autores clásicos como Cicerón, Virgilio, Ovidio, Terencio, etc., que les valían a los jóvenes estudiantes para ejercitarse con la traducción española del maestre Miguel de Villanueva. 

Siguiendo a González Echeverría, presentamos algunos ejemplos de estas traducciones:

“Guardar un hombre por fuerza es como matarle. Hemos aquí a Príamo. He aquí el templaplumas. Aquel de quien hablamos. La gran maldad. La gran bobería 423 . Dios de buena ventura a aquella que yo he tanto he amado.”

“Cosa mal dicha no cae jamás en tierra. Muy desvergonzado. Guarda que no seas mal alcahuete. Ama mucho a tus hijos. Muy manceba, de muy poca edad. Muy vieja. Muy mancebo. Muy hermosamente. No nos dan viandas muy delicadas. Un cuartín. Un maravedí, una malla. No se le dará fe, visto que se sea, o que es perjurado.”

    Es por tanto otra de las gramáticas latinas vertidas al español,  por el traductor amigo de Frellon que trabajaba con Jean Frellon para traducir gramáticas latinas al español, como el mismo declara en 1553: Miguel de Villanueva.  Además, era otra obra de orígenes erasmistas (como los Dísticos),  con la que Miguel tenía afinidad, y es el mismo autor que realizó los Dísticos morales de Catón, con ese prólogo  que le delata, con el mismo párrafo final. Esta obra posee las mismas vacilaciones, galicismos, y alteraciones que aparecen en los otros trabajos que conforman la Obra Española de Servet,  y las traducciones que están yuxtapuestas al texto latino son muy similares. Existen otras curiosas conexiones, como la misma frase de Ovidio presente en la obra, que aparece también en el prólogo de la Biblia sacra cum glossis de 1545, de Servet. 

   Como ya hemos explicado, repetimos que   el anonimato se debió principalmente al brutal proceso seguido contra Miguel Servet por la Universidad de París en 1538,   y específicamente porque tenía conexiones con Robert Estienne, o Erasmo, autores que no eran queridos por la faculta de Teología de París,  la cual podía reprender a Servet, una segunda vez, con graves consecuencias. También podría tener graves consecuencias, y en estos años, el que amigos de Calvino como Robert Estienne supiesen de  la autoría, con lo que podrían delatarlo. Es también posible que el edicto de Gante, y el deseo de publicarla en el futuro en Flandes – como el resto de la Obra Española de Servet- también contribuyese a que Servet, como traductor,  silenciase su autoría, por autores prohibidos como eran Colet, Lilly, Estienne o Erasmo.

  Al igual que con las el resto de la Obra Española de Miguel Servet,  este trabajo fue impreso en el taller de Martín Nucio, impresor con el que también colaboró Frellon para la impresión de las obras de Garcilaso y Boscán.

 

Bibliografía consultable


  • (2017) Tesis doctoral en Historia Moderna en la EIDUNED ( Escuela Internacional del Doctorado de la UNED) en Madrid, el día 12 de enero de 2017, Miguel Servet y los impresores lioneses del siglo XVI.  Sobresaliente cum laude. Directores D. Carlos Martínez Shaw, catedrático de Historia Moderna UNED Madrid y D. Luis Jesús Rodríguez Fernández, Doctor en Medicina, Director de  UNED-Tudela, pp. 146-161, 276-284.    http://e-spacio.uned.es/fez/view/tesisuned:ED-Pg-HHAT-Fjbgonzalez