(1536) La apología contra Leonardo Fuchs

Esta obra fue firmada  por el maestre Miguel de Villanueva, y  bien conocida en su tiempo. Sin embargo, hasta nuestros días sólo han sobrevivido dos ejemplares.


cover fusch servet 1536

 

In Leonardum Fuchsium. Apologia pro Symphoriano Campegi, autore Michaele Villanovano. Gilles Huguetan,  8º, (1536, Lyon).

 


 Este breve opúsculo fue publicado en la imprenta de Gilles Huguetan, de la ciudad de Lyon, pero el prólogo de la misma  está fechado por el maestre Miguel de Villanueva el 12 de noviembre de 1536, ya en París, donde menciona al protonotario de la Iglesia de Lyon, y sobre todo a su amigo Symphorien Champier,    refiriéndose a él como “a quien debo tanto.” De hecho, la razón del libro era responder a Fusch, gran médico renacentista luterano, que había atacado algunos puntos sobre el catolicismo que habían sido defendidos por Sebastián Monteux, y alabados después por Champier, a quien luego Fusch atacó. El maestre Miguel de Villanueva publicó por tanto esta obra para defender a Champier frente a Fusch,  a lo largo de dos tercios de la obra. Sin embargo, en la última parte trató temas médicos, como el origen de la sífilis, y asuntos domésticos, defendiendo a un profesor que había sido atacado por un alumno en París.

  En la primera parte, Sobre la fe y las obras, gracias a su preparación teológica y geográfica, el maestre Miguel de Villanueva   resultó efectivo en la defensa de sus valedores Monteux y Champier:

  “Los luteranos creen, por el contrario, que tendrán igual gloria todos los justificados e igual castigo todos los réprobos, pues afirma que nadie se condena por sus propios pecados,sino por la falta de fe […]. En consecuencia si Fuchs fuese filósofo –ya que es obvio que no sabe teología–, se desentendería al menos de esta herejía, al modo como Aristóteles reconoce que la felicidad consiste en la acción acompasada a la virtud, y que no puede consistir en la virtud misma si es que se presupone que a esta virtud se le puede permitir quedarse adormilada largo tiempo o vacía de acción.”

  En la segunda parte, Sobre la escamonea,de la cual anda tan errado Fuchs,  sus ataques contra Fusch se  centraron en la localización de la planta escamotea,  mencionando también a Plinio, Mesué o Dioscórides (el autor del Dioscórides Materia Médica que editará en 1543):   

“A continuación ataca a Champier como si este hubiese dicho que la escamonea de los árabes y la de los griegos fuera diferente. Con lo cual Fuchs se busca un lindo escape ya que disolviendo tácitamente la objeción, admite que nuestra escamonea no es la genuina.”  

  El maestre Miguel de Villanueva también  defenderá el amor a la verdad de Champier y Monteux,  y en la última parte, Champier no considera el morbo gálico idéntico al “lichen”,  defiende a Champier frente a Fuchs sobre asuntos concernientes al morbo gálico y dicha  enfermedad “linchen.”

   En la última parte  Servet se dedicará a  mencionar un episodio acontecido en el Colegio de Beauvais, en el que  el estudiante Guillaume Guidobal había atacado al profesor de Medicina Antonio Galfred. Resulta  muy probable amistad de la familia de Galfred con el maestre Miguel de Villanueva, ambos con estudios de medicina  en Montpellier, y asimismo llama la atención la inquietante presencia de un Guillaume Guidobal, doctor en Medicina y residente en Viena del Delfinado, en la misma cofradía de San Lucas a la que pertenecería luego el maestre Miguel de Villanueva. Guidobal aparece en dicha cofradía una vez muerto Miguel, y  algunos autores como González Echeverría sospechan que pudo tener algo que ver con la traición que le acarreó la muerte, quizá por la animadversión desencadenada hacia este por la publicación del maestre Miguel de Villanueva, donde le ataca.